El cristalino es una lente transparente que se encuentra en el interior del ojo y que sirve para enfocar la imagen en la retina. Por diferentes causas, y al avanzar la edad, el cristalino puede opacificarse y dificultar la visión. Las cataratas consisten en cualquier opacificación del cristalino.

Síntomas de las cataratas:

  • Cambio de la graduación. Puede haber una miopización del ojo, notando en ocasiones el paciente una mejoría de la visión cercana que ya había perdido por la edad.
  • Deslumbramiento ante luces fuertes
  • Visión “nublada” y disminución de la agudeza visual

No obstante, con frecuencia el diagnóstico se hace en exploraciones rutinarias, antes de que el paciente note la sintomatología.

El único tratamiento es la cirugía. Consiste en eliminar el cristalino opacificado y sustituirlo por una lente intraocular.

La cirugía se realiza ambulante, con anestesia local tópica (gotas), la intervención dura aproximadamente 15 minutos, y habitualmente no es necesario tapar el ojo intervenido.

Las cataratas se operan mediante microcirugía ultrasónica (técnica de facoemulsificación). Esta técnica consiste en hacer dos microincisiones en el borde corneal a través de las cuales se actúa eliminando la cara anterior del cristalino y fragmentando el núcleo del mismo mediante ondas ultrasónicas que emite el facoemulsificador. Los fragmentos se aspiran y se implanta una lente en el cristalino vacío. Habitualmente no se precisan puntos de sutura y la recuperación es casi inmediata.

Actualmente la tecnología LÁSER ha evolucionado hasta llegar al campo de la cirugía de la catarata con el objeto de mejorar la precisión y seguridad de la operación. 
Disponemos del Sistema Láser de Precisión CATALYS, que  es el láser de femtosegundo más sofisticado del mundo para la cirugía de cataratas. Este láser proporciona una experiencia exclusiva en la cirugía de la catarata para los pacientes más exigentes.

Previamente a la cirugía se realiza una medición del ojo (biometría) para conocer la potencia de la lente intraocular que permitirá conseguir la mejor visión al paciente.

Las lentes intraoculares pueden ser:

  • Lentes monofocales: Con ellas se consigue habitualmente una buena visión para lejos, pero al haberse perdido la acomodación del cristalino, se precisará corrección óptica (gafas) para la visión cercana. En ocasiones se busca deliberadamente que un ojo enfoque de lejos y el otro de cerca.
  • Lentes correctoras de la presbicia: Con estas lentes se intenta mejorar también la visión cercana, pudiéndose prescindir de utilizar gafas tras su implantación en muchos casos, o necesitándolas únicamente para visión muy fina.

Las lentes correctoras de la presbicia pueden ser:

  • Multifocales difractivas: Tienen dos focos, uno para lejos y otro para cerca. Se intenta obtener una buena visión para lejos y cerca. En ocasiones algunos pacientes pueden notar cierta dificultad en la visión a distancias intermedias.
  • Acomodativas. Con ellas se consigue habitualmente una buena visión lejana y para distancias medias, precisando gafas de baja graduación (alrededor de 1,75 dioptrias) para visión cercana.

En ocasiones, para afinar el resultado refractivo final se puede aplicar el procedimiento LASIK, que se explica mas adelante.

Es conveniente intervenir las cataratas en cuanto se diagnostiquen. La idea antigua de “dejarlas madurar”, cuando se utilizaban otras técnicas, ha sido ampliamente superada. Las intervenciones tardías en cataratas muy avanzadas conllevan una mayor dificultad y por tanto un mayor riesgo.

En Ophthalteam poseemos una gran experiencia en cirugía de cataratas, mediante facoemulsificación, tanto con implantación lentes monofocales como acomodativas o difractivas, pudiendo aconsejarle en función de su situación visual y necesidades.