Al igual que realizamos buenos hábitos para cuidar de nuestra salud general, también existen una serie de hábitos que podemos llevar a cabo para cuidar la salud de nuestros ojos. En Ophtaltheam apostamos en primer lugar por la prevención para cuidar de nuestra salud.

La salud de nuestros ojos

Lo mejor en temas de salud siempre es la prevención. Por ello, te aconsejemos realizar una visita al oftalmólogo una vez al año, ya que así vamos a detectar y solucionar a tiempo posibles molestias, problemas y enfermedades visuales. Además de esto, es importante que realices una serie de hábitos saludables en tu vida diaria, para poder cuidar de la buena salud de tus ojos.

Si pasamos mucho tiempo enfrente de una pantalla es conveniente descansar la vista de forma regular (un par de minutos por hora es suficiente), para evitar que se nos sequen los ojos, ya que al tener la vista fijada en la pantalla tendemos a hacerlo menos. También podemos usar lágrimas artificiales para ayudar a nuestro ojo a mantener la humedad. Los lugares cerrados y secos, por culpa del aire acondicionada o la calefacción pueden secarnos los ojos.

Cuidar de nuestra presión arterial, colesterol y glucosa también es beneficioso para nuestra salud ocular, ya que mantener estos valores estables supone un menor riesgo a la hora de sufrir determinados problemas de los ojos.

El exceso de maquillaje o no retirarlo bien por las noches puede dañar los ojos y restarles la oxigenación que necesitan.

Asegúrate de consumir suficiente vitamina C y E diariamente, que ayudan a retrasar y prevenir el desarrollo de cataratas y degeneración macular. Alimentos ricos en vitamina C son los cítricos, y en vitamina E como los frutos secos y el aguacate.

En general, una buena alimentación variada y saludable nos va a permitir tanto controlar nuestra presión arterial, colesterol y glucosa, a la vez que nos provee de un aporte suficiente de vitaminas y minerales.

 

Cuidados con gafas y lentillas

Es muy importante proteger nuestros ojos del sol. La mejor protección son unas gafas de sol adecuadas y homologadas, con una protección adecuada contra la radiación ultravioleta. Son imprescindibles en verano, pero incluso cuando está nublado, el sol puede seguir dañando nuestros ojos.

Si utilizamos gafas graduadas, es importante que estas estén en buen estado, sin arañazos serios o machas, y que se nos ajusten bien. Con unas gafas dañadas o inadecuadas, vamos a forzar la vista. Las gafas están para ayudarnos a ver bien, no para que tengamos que hacer mayores esfuerzos cuando las llevamos puestas.

En el caso de llevar lentes de contacto, debemos ser estrictos con su rutina de limpieza. Especialmente al ponernos y quitarnos las lentillas, debemos lavarnos bien las manos, para no tocarnos los ojos con los dedos sucios.

El liquido para las lentillas debe ser el adecuado, así como guardarlas en un recipiente limpio y con bien de líquido para mantenerlas hidratadas. Para evitar la acumulación de bacterias y suciedad, el líquido del recipiente se debe cambiar a diario.

Procurar no excedernos en el número de horas que se aconseja llevar las lentillas al día y cambiarlas cada ciertos periodos de tiempo. No tener una buena higiene con las lentillas, puede suponer que tengamos tendencia a coger infecciones e irritaciones en los ojos.

Por otro lado, no debemos frotarnos los ojos con las lentillas puestas, ya que podemos hacernos daño o directamente perder la lentilla. Tampoco es aconsejable dormir con las lentillas puestas, ya que los ojos se secarán y luego resulta muy difícil quitarlas.