Un golpe o un traumatismo en la cabeza puede afectar a la visión en distintos niveles y con diferente gravedad. En Ophthalteam te contamos cuáles son las lesiones y los síntomas más frecuentes.

 

Si el golpe en la cabeza provoca una conmoción cerebral se desencadenan una serie de síntomas, algunos de los cuales están relacionados con la vista. Así, suele ser común tener sensaciones distorsionadas como la visión borrosa o la visión doble. No obstante, estas alteraciones son pasajeras. De hecho, otros síntomas como los mareos o las náuseas desaparecen de forma gradual en días o semanas.

 

Recibir un golpe en la cabeza no debe ser subestimado aunque no percibamos síntomas claros y no los consideremos de gravedad. La mayoría de las veces las lesiones no son graves, pero no lo sabremos con seguridad hasta que un médico diagnostique lo contrario. Por tanto, lo más aconsejable es acudir a nuestro médico de cabecera o al centro sanitario más cercano para descartar cualquier problemática.

 

En un nivel más profundo se encuentran las lesiones en los lóbulos occipitales que pueden afectar a la visión en diferentes ámbitos: desde la pérdida de la visión en la zona externa de un ojo, a la capacidad de percepción de los colores, a la identificación de los objetos y personas, e incluso a la ceguera cortical.

 

 

 

Lesiones graves y problemas de visión

 

Al recibir un golpe en la nuca puede lesionarse uno de los lóbulos occipitales, o ambos. En Ophthalteam te explicamos cómo afecta a la visión o a la percepción de la realidad cada una de las diferentes lesiones.

 

Cuando se lesiona uno de los lóbulos occipitales sufriremos hemianopsia contralateral, o falta de visión en la zona externa de un ojo e interna del otro. De forma más concreta, la lesión del lóbulo izquierdo producirá falta de visión en la zona externa del ojo derecho y de la zona interna del izquierdo.

 

A esta pérdida de visión se suma la pérdida de otras capacidades como la de leer, la de identificar un color y los objetos conocidos.

 

Por otro lado, la lesión en el lóbulo occipital derecho provoca otras alteraciones relativas a la vista o a la percepción tales como la no poder identificar los objetos en una posición distinta a la que estamos acostumbrados, por ejemplo, una mesa al revés. La alteración también influye en la percepción del color, ya que solo se percibirá en blanco y negro. Finalmente, esta lesión impide reconocer las caras de las personas.

 

 

 

¿Qué sucede cuando el golpe afecta a ambos lóbulos?

 

Si el golpe afecta al lóbulo occipital izquierdo y al derecho, la lesión conocida como ceguera cortical impedirá ver nada excepto un poco de luz. Esta alteración a nivel profundo puede provocar que la persona lesionada no reconozca que ha perdido la visión y que recree lo que pudiera estar viendo.

 

Otra disfunción que tiene lugar en estas circunstancias se denomina el síndrome de Balint, en el que se da la incapacidad de coordinar correctamente la información visual y el movimiento de las manos

 

 

En Ophthalteam insistimos en la importancia de contar con un diagnóstico especialista que elimine cualquier factor de riesgo, sobre todo en el caso de niños y personas mayores. Ante cualquier molestia o síntoma tras un golpe en la cabeza o traumatismo, acude a un centro médico.