“Tengo un tic en el ojo” o “Me tiembla el ojo” son expresiones muy comunes para describir los espasmos involuntarios que son benignos, pero también muy molestos.

 

Su nombre técnico es blefaroespasmo, puede tener mayor o menor intensidad y desaparece en cuestión de poco tiempo.

 

Este parpadeo resulta molesto porque es incontrolable y porque puede acompañarse de otros síntomas como fotosensibilidad o visión borrosa.

 

Si sueles sufrir tics nerviosos en el ojo de forma habitual, te interesa conocer las causas más comunes que los desencadenan, esencialmente la ansiedad y el estrés.

 

En Ophthalteam te explicamos las causas habituales, los tratamientos y los síntomas que pueden ser indicativos de enfermedad.

 

 

 

Causas más comunes de los tics nerviosos

 

Los tics nerviosos suelen aparecer en momentos puntuales de estrés o de ansiedad, pero también pueden originarse por los siguientes factores:

 

  • Fatiga: El cansancio y la falta de sueño nos afectan a muchos niveles. Nuestro cuerpo acusa la falta de energía para afrontar todas las exigencias del día con todo tipo de signos, incluidos los temblores en el ojo.

 

  • Consumo de excitantes: El café, el tabaco y el alcohol son estimulantes que pueden provocar la aparición del tic debido a la contracción del ojo.

 

  • Nutrición deficiente: Una alimentación con carencias en potasio, magnesio y calcio también pueden provocar estos tics nerviosos, ya que estos minerales regulan el sistema circulatorio y nervioso.

 

  • Ojo seco: Esta es una causa que también puede estar relacionada con episodios de estrés y de insomnio. Tal y como te comentábamos al analizar el síndrome del ojo seco, la alteración del parpadeo en situaciones de máxima concentración, o el cierre incompleto del párpado durante el sueño también puede generar sequedad. El ojo mal hidratado sufre tics con más frecuencia, por lo se puede aliviar con un colirio de lágrima siempre que lo recomiende el oftalmólogo.

 

  • Alergias: Frotar los ojos para aliviar el picor y las molestias propias de la alergia puede empeorar el problema y derivar en un tic en el ojo.

 

El parpadeo involuntario asociado a estos casos es normal, benigno y no está asociado a una patología.

 

 

 

Blefaroespasmo indicativo de patología

 

El tic nervioso suele aparecer y desaparecer de forma repentina sin mayores complicaciones.

 

No obstante, hay que tener presente los siguientes síntomas que pueden ser indicativos de enfermedad.

 

  • Si el temblor tiene lugar en los dos ojos simultáneamente.

 

  • Si el temblor hace que los párpados se cierren completamente.

 

  • Si el temblor minimiza la visión.

 

  • Si está acompañado de espasmos en otras zonas de la cara o el cuerpo.

 

 

 

Tratamiento del tic nervioso

 

Si sufres el tic de forma crónica visita al oftalmólogo para descartar una posible enfermedad.

 

Las inyecciones de toxina botulínica relajan el músculo orbicular para evitar que se contraiga. Este es un tratamiento temporal por lo que debe repetirse cada varios meses, según determine el especialista.

 

Finalmente, en los casos más severos se puede recurrir a la cirugía denominada miectomía orbicular.

 

 

 

En Ophthalteam te aconsejamos que acudas al oftalmólogo si el tic nervioso está acompañado de los síntomas que comentábamos anteriormente, así como de dolor de cabeza, hinchazón y visión doble. En nuestros centros recibirás atención integral para tus ojos.