El síndrome del ojo seco se produce por la ausencia crónica de lubricación en la superficie del ojo. Al no contar con la suficiente humectación, el “ojo seco” sufre irritación ocular constante e incluso inflamaciones.

 

En Ophthalteam te explicamos cuáles son los síntomas y las causas del ojo seco.

 

Cuando los ojos no pueden mantener una película lagrimal óptima y suficiente para que estén hidratados, empeora la visión y se dificulta la eliminación de partículas en su interior.

 

El ojo seco no conlleva la ausencia de lágrima, sino la falta de estabilidad de la película lagrimal. Es más, uno de sus síntomas es el lagrimeo constante, tal y como veremos a continuación.

 

El síndrome del ojo seco es el primer motivo de consulta por las molestias que afectan a un amplio porcentaje de la población.

 

 

 

Síntomas del ojo seco

 

La sequedad ocular puede ser leve, moderada o grave. Las principales molestias son:

 

  • La propia sensación de sequedad.

 

  • Ardor o sensación de quemazón y picor de los ojos.

 

  • Enrojecimiento u ojos rojos.

 

  • Sensibilidad a la luz o fotofobia.

 

  • Visión borrosa y fatiga visual.

 

  • Sensaciones molestas y dolorosas.

 

  • Sensación de tener arenilla o “algo indefinido dentro del ojo”.

 

  • Ojos llorosos como efecto rebote, ya que se estimulan las lágrimas como medida de autoprotección.

 

 

 

Causas del síndrome del ojo seco

 

Las causas son variadas, su origen puede ser interno o externo, y entre ellas se enumeran las siguientes:

 

  • Envejecimiento, siendo más común a partir de los 50 años.

 

  • Las condiciones climatológicas que aumentan la evaporación de la lágrima, como por ejemplo, ambientes secos o con excesivo viento.

 

  • El uso de lentillas.

 

  • Exposición excesiva al sol.

 

  • El aire acondicionado, los ventiladores de techo y los sistemas de calefacción de inyección de aire pueden disminuir la humedad ambiental interior.

 

  • El uso de ordenadores y dispositivos digitales, ya que puede influir en la disminución de la frecuencia de parpadeo con la consiguiente evaporación lagrimal.

 

  • Los cambios hormonales y la menopausia incrementan el riesgo de padecer ojo seco en las mujeres en comparación a los hombres de la misma edad.

 

  • Ser fumador activo o pasivo.

 

  • Determinados medicamentos como los antihistamínicos, antidepresivos, píldoras anticonceptivas y fármacos para la presión arterial pueden influir en el síndrome del ojo seco.

 

  • Algunas enfermedades contribuyen a su aparición: diabetes, trastornos de tiroides, lupus y artritis reumatoide.

 

  • La alteración del parpadeo en situaciones de máxima concentración, o el cierre incompleto del párpado durante el sueño también puede generar sequedad.

 

 

 

Ojo seco en primavera

 

La semana pasada te ofrecimos unos consejos para cuidar la vista en primavera, una estación que llega con más horas de luz y con agentes alérgenos que pueden provocar una reacción alérgica en los ojos.

 

De hecho, la sequedad de los ojos es más frecuente en primavera ante el auge de los alérgenos, más concretamente en el mes de abril.

 

 

 

Si has identificado alguno de los síntomas o constatas un empeoramiento durante la primavera, te aconsejamos que consultes cuanto antes con un especialista.

 

En Ophthalteam recibirás atención personalizada para determinar las causas del síndrome del ojo seco y recibir el tratamiento adecuado.