El glaucoma es una enfermedad degenerativa del ojo que hace que este pierda visión. Es la segunda causa de ceguera por detrás de las cataratas, pudiéndose evitar en la mayor parte de los casos mediante el diagnóstico precoz.


El ojo contiene dentro de sí un líquido que se renueva constantemente. Si este sistema de drenaje falla, la presión dentro del ojo aumenta y el nervio óptico pude verse dañado. Al igual que las cataratas, si no se lleva a cabo un tratamiento adecuado puede llevar a la ceguera.

 

¿Cómo funciona el interior de un Ojo?

La parte anterior del ojo está llena de un líquido transparente, parecido al agua, que recibe el nombre de fluido intraocular o humor acuoso. Este líquido sale del ojo a través de la pupila y luego es absorbido por el torrente sanguíneo por medio de un sistema de drenaje. Cuando este mecanismo funciona de forma correcta, la presión del ojo se mantiene estable.

La presión interna del ojo, también llamado presión intraocular, va a depender de la cantidad de fluido que hay dentro. Cuando el sistema de drenaje no es adecuado, el fluido no podrá salir libremente y se ira acumulando, causando un aumento de la presión en el interior del ojo y dañando el nervio óptico. Este es muy sensible, por lo que cualquier alteración puede provocar una pérdida de visión. 


El tener una presión intraocular elevada es un factor de riesgo para el glaucoma, pero hoy en día se sabe que no es la causa principal, sino que intervienen otros factores, ya que hay personas sin esta característica que padecen igualmente de glaucoma. En la mayor parte de los casos, la acumulación del fluido se da lentamente, por lo que puede que no aparezca ningún síntoma.

Afecta a personas de todas las edades, aunque hay grupos de riesgo: mayores de 60 años, parientes de personas con glaucoma, ascendientes de africanos, diabéticos, hipertensos oculares y los consumidores habituales de esteroides.
Los investigadores y médicos aún no saben con exactitud por qué los canales de drenaje dejan de funcionar. Lo que sí se sabe es que no tiene que ver con el estilo de vida (dieta, deportes de riesgo, drogas).

 
Por lo tanto, la forma de prevenir el glaucoma serán las revisiones periódicas. Para aquellas personas pertenecientes a los grupos de riesgo, se recomienda una revisión con la pupila dilatada cada uno o dos años. La pérdida de visión que puede causar el glaucoma es irreversible, pero si se detecta a tiempo y se sigue el tratamiento se podrá conservar la visión.

 

Tratamientos del Glaucoma

  • Glaucoma Primario (ángulo abierto), suele aparecer entre los mayores de 55 años, los diabéticos o los miopes. Este tde glaucoma puede controlarse con medicación tópica o con cirugía láser.
  • Glaucoma Secundario (ángulo cerrado) es menos frecuente y su tratamiento en con láser. Son aquellos que se producen por una causa conocida, como un fármaco, infección o diabetes.
  • Cirugía láser: Presenta a su vez diferentes tipos indicados para cada variedad de glaucoma. La trabeculoplastia se usa para los glaucomas abiertos, mientras que la iridotomia de láser periférico o la citocoagulación de láser YAG se usan para el glaucoma cerrado.
  • Cirugía filtrante: se generará una nueva vía de drenaje para disminuir la presión intraocular.
  • Drenajes: mediante la inserción de una válvula, el flujo podrá discurrir de forma normal manteniendo así la presión constante dentro del ojo.