Cirugía refractiva y embarazo

 

Uno de los requisitos básicos para operarse la vista es que la graduación debe permanecer estable durante el último año.

Durante el embarazo pueden producirse cambios en la graduación de tus ojos, por lo que la cirugía refractiva no debe realizarse durante esta etapa ni durante la lactancia.

Además, si estás embarazada quizás hayas notado que ves peor, de forma borrosa, que sufres sequedad ocular y que te resulta molesto utilizar las lentes de contacto.

Y es que los cambios fisiológicos que se producen en tu cuerpo también influyen en tus ojos y en la visión.

De hecho, la miopía es uno de los efectos refractivos más comunes que se acentúan durante el embarazo, pudiendo retroceder en las semanas o meses posteriores al parto.

Este es un ejemplo que muestra cómo la graduación puede variar cuando el ojo vuelve a la normalidad tras el periodo de gestación y el parto.

Por tanto, desde nuestra clínica oftalmológica insistimos de nuevo en que la cirugía refractiva no debe realizarse durante esta etapa tan crucial para la mujer.  

 

 

¿Cuándo podré operarme de la vista después del parto?

 

Al finalizar el periodo de lactancia tu oftalmólogo podrá evaluar si los cambios de graduación sufridos durante el embarazo han revertido, o si es necesario esperar más tiempo.

Recuerda que una de las condiciones para corregir un problema refractivo mediante cirugía es que la graduación permanezca estable al menos durante un año.

 

 

Problemas asociados a la vista durante el embarazo

Además de todos los cambios que estás experimentando en tu cuerpo y en tu estado de ánimo, tu visión también puede verse afectada durante el embarazo.

 

  • La curvatura de la córnea puede cambiar causando cambios refractivos que revierten semanas después del parto.

 

  • Los problemas refractivos que ya sufrías antes del embarazo pueden empeorar, pero la mayoría de estos cambios son reversibles tras el parto.

 

  • El aumento de la miopía es frecuente, tal y como comentábamos al principio del artículo, por lo que es importante que un oftalmólogo realice un seguimiento de tu evolución para evaluar si el cambio sufrido en la graduación vuelve a la normalidad.

 

  • El síndrome de ojo seco puede acentuarse por los cambios hormonales, sintiendo picor e irritación que se podría tratar con gotas oculares.

 

  • Estas molestias pueden impedir el uso de lentes de contacto con comodidad.

 

  • Dificultad para ver bien en condiciones de poca luz o nictalopía.

 

  • La diabetes gestacional y la hipertensión también pueden derivar en visión borrosa.

 

 

En definitiva, todos los cambios refractivos y las molestias visuales que puedes sufrir durante el embarazo por norma general desaparecen después de dar a luz. Si sigues notando síntomas que te preocupan, consúltalo con tu oftalmólogo de confianza.

Recuerda que no podrás operar tus problemas refractivos hasta que finalice el periodo de lactancia y que la evolución de tu graduación ha de ser evaluada por un especialista.

 

 

En nuestras clínicas oftalmológicas de Madrid estamos a tu disposición para resolver cualquier duda que puedas tener referente a la cirugía refractiva y el embarazo. Reserva cita para tu mayor tranquilidad.