¿Cómo afecta el estrés a la visión?

 

El ritmo de vida afecta a la salud. La ansiedad y el estrés son problemas que están a la orden del día. Y es que a las preocupaciones habituales hay que sumar la carga de tareas que se acumulan en todos los frentes: el trabajo, los niños, el hogar…, al margen de todos los compromisos ineludibles a los que no se puede faltar.

 

Es lógico que en determinados momentos los picos de estrés sean más altos y los síntomas afecten a nuestro organismo, incluyendo la vista.

 

En Ophthalteam te explicamos cómo afecta el estrés a la visión.

 

 

Visión borrosa

 

El estrés desencadena reacciones variadas en el cuerpo, incluida la sensación de ver las formas borrosas y desdibujadas, con o sin dolor de cabeza. El detonante puede ser el propio agotamiento y cansancio asociado al estrés, pero también el aumento de la presión arterial.

 

Si bien la visión borrosa asociada al estrés puede ser un problema transitorio, hay que tener presente que el estrés puede elevar la presión arterial y la presión intraocular que incrementa las probabilidades de padecer glaucoma. Una revisión oftalmológica descartará esta opción para tu mayor tranquilidad.

 

 

Temblores en los ojos

 

Los temblores o los tics nerviosos, también conocidos como blefaroespasmo, tienen mayor o menor intensidad pero desaparecen al poco tiempo.

 

Este movimiento resulta molesto porque es incontrolable y porque puede estar acompañado por la visión borrosa y la fotosensibilidad.

 

La causa más común que lo desencadena es la ansiedad y el estrés, pero también puede ser un síntoma de cansancio y falta de sueño, de consumo alto de excitantes como el café y al alcohol, de una nutrición con carencias en potasio, magnesio y calcio, de alergias o de ojo seco.

 

Si persiste te aconsejamos que acudas al oftalmólogo para descartar otra patología más seria.

 

 

Inflamación ocular y pérdida de visión

 

El estrés puede producir la inflamación de la mácula, la parte central de la retina que percibe los detalles, lo que se traduce en una visión borrosa de quien sufre un episodio de ansiedad.

 

En casos extremos de estrés permanente la maculopatía serosa puede ocasionar pérdida repentina de visión. Estos síntomas suelen ser temporales y la vista se recupera tras la correspondiente reducción del estrés.

 

 

Dos consejos sencillos para reducir el estrés y su impacto en la visión

 

Cada vez que te dicen que la mejor forma de reducir el estrés es frenar el ritmo de vida y relajarse, te pones aún más nervioso porque es algo que ya sabes. No obstante, aquí tienes una lista de sencillos consejos que puedes implementar poco a poco.

 

  • Descansa la vista. Después de jornadas maratonianas delante del ordenador y pendiente del móvil, la televisión y el sedentarismo no te van a ayudar a reducir el estrés. Aún así, intenta descansar la vista de las pantallas digitales con pausas periódicas en el transcurso del día e incorpora el ejercicio físico en tu rutina, aunque sea un tranquilo paseo.

 

 

 

 

El estrés desencadena estos síntomas a nivel visual que son temporales y tienden a desaparecer con la relajación y los cuidados oportunos. Si ves que persisten, acude a un oftalmólogo para que te examine y descarte la existencia de otras patologías oculares.

 

En Ophthalteam llevamos más de 30 años cuidando la salud integral de tus ojos. Si experimentas molestias oculares solicita consulta cuanto antes para ganar en salud y en tranquilidad.

 

 

 

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