¿Cómo funciona la anestesia tópica?

Es lógico que los pacientes que se van a someter a una cirugía refractiva en Madrid tengan dudas acerca del tipo de anestesia que se va a utilizar. Es algo que se va a determinar en una consulta oftalmológica previa a la operación. En estas líneas respondemos a las preguntas más comunes en este sentido. 

En el caso de la cirugía de cataratas en Madrid, un implante de ICL o en casos de oftalmología pediátrica, se echa mano de la anestesia local o general. La elección de la técnica depende de la cooperación del paciente, de la dificultad quirúrgica, de la duración y de la patología a tratar. 

La cirugía de catarata, ICL, trasplante de córnea o el glaucoma pueden realizarse bajo anestesia peribulbar más sedación ligera intravenosa. La cirugía intraocular requiere de un bloqueo sensitivo y motor del ojo y del párpado. Se inyecta un anestésico local en el espacio que rodea el globo ocular (el espacio peribulbar). Se pincha en el párpado superior e inferior evitando el globo ocular con el paciente sedado previamente.

Con la anestesia peribulbar se logra un bloqueo sensitivo y motor del ojo. Este queda totalmente insensible, el paciente no presentará dolor y no lo podrá mover de forma voluntaria. El párpado se mantiene abierto durante todo el acto quirúrgico con un blefarostato. Al terminar se tapa el ojo hasta la cura del día siguiente para evitar cualquier lesión.

¿Cuándo se usa anestesia general?

La anestesia local y la sedación se pueden aplicar en la mayoría de las cirugías oftalmológicas. Con la sedación, se entra en un estado de semiinconsciencia y relajación, con capacidad de colaborar pero sin movimientos de la cabeza. En pacientes con enfermedades mentales, o en el caso de los niños pequeños, la  anestesia local puede estar contraindicada. 

Los profesionales de la cirugía oftalmológica han de dominar tanto la anestesia general como la anestesia locorregional. Por supuesto, hay que tener amplios conocimientos de anatomía y fisiología ocular. Se deben tener en cuenta las posibles interferencias entre medicamentos y la cirugía oftálmica. Es el caso de fármacos como antibióticos, colirios, anticoagulantes o betabloqueantes.

Si hace años se usaba sobre todo la anestesia locorregional (ALR) convencional, hoy día impera la anestesia tópica para la cirugía del segmento anterior. De todos modos, la anestesia oftalmológica evoluciona constantemente

IntraLaseFS WhiteBackground 1 ¿Cómo funciona la anestesia tópica?

En la consulta preoperatoria

Cuando es necesario aplicar anestesia el paciente debe pasar por la consulta de anestesia. Se trata de analizar tres aspectos: 

  1. Comprobar si el paciente no es apto para el tratamiento ambulatorio por razones médicas.
  2. Controlar los tratamientos preoperatorios. 
  3. Elegir el tipo de anestesia. 

La cirugía del cristalino o de la conjuntiva debe realizarse en forma ambulatoria. Sin embargo, no pasa lo mismo con otras intervenciones como la cirugía del glaucoma, los conductos lagrimales, los desprendimientos de retina o el estrabismo.

La cirugía oftálmica es una cirugía programada. Por eso, las patologías crónicas (hipertensión arterial, angina de pecho, diabetes) deben estabilizarse antes y otras cirugías para problemas graves, como un tumor ocular, deben realizarse después de una revisión del oftalmólogo. Si hay riesgo hemorrágico oftálmico nulo o bajo no hace falta que el paciente interrumpa sus tratamientos. El anestesista y el cirujano encontrarán la técnica de anestesia adecuada en cada caso. 

Algunos medicamentos pueden derivar en el síndrome del iris flácido, que aumenta los riesgos de la intervención. Se caracteriza clínicamente por la asociación de un iris relajado que se ondula debajo de la influencia de los líquidos de irrigación. Hay riesgo de prolapso del iris. La interrupción del tratamiento debe hacerse al menos una semana antes de la cirugía.

Por lo general, no es necesaria ninguna medicación previa a la cirugía refractiva a no ser que el paciente esté excesivamente nervioso.

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