Cuando hablamos de edema macular nos estamos refiriendo a una enfermedad en el ojo que se debe a la acumulación de líquido en el área más sensible de la retina, la mácula. Es una capa muy pequeña, cuya función consiste en recubrir la parte posterior del ojo. Concretamente, se encarga de la visión más precisa, la que nos ayuda en esas acciones puntuales del día donde estamos cosiendo o leyendo, por ejemplo. ¿Qué sucede cuando padecemos un ligero edema macular?

El edema macular sucede cuando los vasos sanguíneos, que están presentes en la retina, cuentan con ciertos escapes de fluidos. Por lo tanto, la inflamación en la mácula es una realidad, afectando directamente a nuestra visión. Esa pérdida de visión puede ser más o menos grave. Sin embargo, la visión periférica o lateral perdura. Afecta en mayor medida a personas que padecen diabetes y necesita ser tratada adecuadamente, para no causar más problemas adicionales en nuestra mirada.

Principios del edema macular

El edema macular puede deberse a enfermedades como la diabetes, ya que esta patología, permite que los vasos sanguíneos de la retina se hagan más absorbentes. De esta manera, dejan escapar el agua, así como otras sustancias que están alojadas en la mácula. ¿Qué acciones adicionales provoca este comportamiento indebido? Influye en las células fotorreceptoras, cuyo trabajo es cambiar la luz en impulsos eléctricos, por medio del nervio óptico que finalmente, llegarán al cerebro. El edema macular es una de las variaciones de la retinopatía diabética.

Entonces, para que los pacientes de Ophthalteam lo comprendan mejor, si los vasos sanguíneos no funcionan correctamente, tendremos problemas. Esta pérdida de líquidos a la que hacíamos referencia anteriormente, hace que actúe directamente en ciertas cantidades de sangre también. Estas fugas son causantes de la congestión. Pero, ¿qué es lo que causa concretamente el edema macular? Lesiones en el ojo, trastornos genéticos, tumores, efectos secundarios en ciertos medicamentos, degeneración macular por edad avanzada, trastornos genéticos y uveítis.

edema macular retina

Pruebas médicas para el edema macular

Con el edema macular no sentimos dolor y no estamos expuestos a una gran carga de síntomas. Pero, en cuanto los notemos, los vasos sanguíneos, ya no están haciendo su trabajo adecuadamente. Los oftalmólogos profesionales de Ophthalteam son los encargados de hacer el diagnóstico necesario. Para ello, es necesario llevar a cabo un examen ocular. En él, procedemos a la dilatación de las pupilas y el posterior reconocimiento de la retina.

Como pruebas extras también se incluyen la angiografía y la tomografía de coherencia óptica. Son muy necesarias para acceder con facilidad a todas las capas de la retina. En la angiografía, tomamos una serie de imágenes que los doctores, después valoran si los vasos sanguíneos están inflamados o no. Saber con exactitud la cantidad de fluidos que se escapan, es primordial. Mientras que en la tomografía de coherencia óptica, se emplea una cámara diferente. Así se determina el espesor de la retina y el tumor en sí.

¿Cuál es el tratamiento que proponemos desde Ophthalteam para el edema macular? Normalmente, a base de láser focal. El oftalmólogo, lo que hace, es acomodar muchos pulsos pequeños en las zonas que están al lado de la mácula donde se produce esa pérdida de líquido. Así lograremos que la visión vuelva a su estado habitual y la mácula funcione adecuadamente. En caso de que el edema macular afecte a ambos ojos, se operan por separado. Pero, no en un breve periodo de tiempo. Debemos esperar al menos una semana para la siguiente intervención médica. Además, otro tipo de operación es la que se hace con inyecciones de medicamentos. En ella, se utiliza la anestesia.