Glaucoma agudo: causas y tratamiento

El glaucoma de ángulo cerrado o agudo es una enfermedad ocular que se presenta de forma inaccesible. Los pacientes que lo tienen, sufren los siguientes síntomas: dolor ocular, ojo rojo doloroso, halos alrededor de las luces, dilatación pupilar, hipertensión ocular, náuseas, inflamación en el ojo, visión borrosa y vómitos. ¿Qué es lo que sucede exactamente? Pues que el líquido está bloqueado y no puede salir del ojo. Este suceso provoca una elevación en la presión del ojo.

La presión intraocular aumenta con el glaucoma agudo. Todo ello, debido a la obstrucción del sistema de drenaje, que hace que el humor acuoso, se desplace a la cámara anterior. De esta manera, el ángulo que hace el iris y la córnea en el punto de encuentro entre ambos, tiende a estrecharse. El glaucoma agudo se da en personas de más de 50 años de edad y en mayor medida, en mujeres.

¿Por qué se da el glaucoma agudo?

Los pacientes que acuden a una primera toma de contacto con los oftalmólogos de Ophthalteam, son asesorados en todo momento, sobre esta temática en concreto. Puede darse de forma hereditaria. Es decir, siempre y cuando haya antecedentes familiares, los descendientes de esas personas que hayan padecido glaucoma de ángulo cerrado o agudo, son propensas a ello. También por tener los ojos muy pequeños o la cámara anterior de un tamaño más escaso de lo habitual. La tensión nerviosa y el estrés, también favorecen el glaucoma agudo, así como la hipermetropia. Y, por último, por la toma de ciertos medicamentos, como los que se emplean para dilatar la pupila.

¿Qué sienten exactamente los pacientes que padecen glaucoma agudo? ¿Cuáles son los síntomas principales? La visión se ve perjudicada. Ven borroso y con halos en torno a las fuentes de luz. Cefaleas intensas que comienzan en el ojo y llegan hasta la nuca. Además, cuando la presión intraocular es muy grande, se dan náuseas y vómitos. Dilatación de las pupilas, enrojecimiento del ojo, decoloración del iris y endurecimiento de la córnea, son otras de las señales del glaucoma agudo.

Debemos tener en cuenta que estos síntomas aumentan cuando la presión ocular es más elevada. En concreto, a los 80-90 mm de mercurio. Los afectados precisan de un tratamiento inmediato, sino quieren sufrir lesiones importantes e irreversibles en la retina.

glaucoma Glaucoma agudo: causas y tratamiento

Tratamiento para el glaucoma agudo

Antes de iniciar cualquier tratamiento para el glaucoma agudo es necesario hacer unas pruebas médicas previas. Necesitamos hacer un examen completo del ojo. Para ello, debemos revisar la presión del ojo. Llevamos a cabo una tonometría. Es necesario aplicar gotas en los ojos para dilatar la pupila. Una vez que esté perfectamente dilatada, el oftalmólogo, se encarga del examen del interior del ojo y el nervio óptico.

Para que las pruebas del glaucoma agudo sean efectivas, es necesario hacer otros exámenes, que confirmen la existencia de esta enfermedad ocular. Por ejemplo: evaluación de la claridad de la visión, del campo visual, examen de la retina, emplear lentes especiales para evaluar el ángulo del ojo, entre otros.

El tratamiento para el glaucoma agudo comienza con la administración de medicamentos para reducir la presión intraocular. Así, el paciente deja de sentir dolor y la córnea, vuelve a ser transparente nuevamente. Después, pasamos a la intervención quirúrgica, para reparar los daños de la retina. Este tratamiento se conoce con el nombre de iriditomía. La función que cumple es la creación de un nuevo espacio de comunicación entre las cámaras anterior y posterior del ojo, para favorecer el correcto drenaje del humor acuoso. La iriditomía también se lleva a cabo en el otro ojo, porque con el tiempo, también puede darse en ambos globos oculares.

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