Los cambios de iluminación provocan enfermedades oculares y llegando a distorsionarse la visión. La iluminación afecta a la vista en muchos aspectos. Uno de los más destacados es el deslumbramiento que es muy peligroso para la vista del ser humano. Tanto la baja iluminación como la luz directa y fuerte en los ojos no son nada recomendables. La fatiga ocular viene provocada por el esfuerzo que hace nuestra vista cuando hay poca intensidad de luz. Además de otro tantos síntomas como irritación, sequedad y cansancio visual que junto con la visión borrosa van unidos a dolores de cabeza, cuando hay poca luz.

La fatiga en los ojos ocasionada por la mala iluminación, también trastorna el sistema nervioso y es uno de las principales causas de accidentes visuales en el trabajo. Por eso desde Ophthalteam recomendamos un estudio de tus ojos al menor síntoma.

La mala iluminación, una de las principales causas de trastornos en la visión

Los síntomas del efecto de una iluminación inadecuada sobre nuestros ojos son principalente: ojos llorosos, la quemazón, una mayor sensibilidad, escozor de ojos y el enrojecimiento entre otros. Además se pueden dar problemas visuales para enfocar la visión de los objetivos e incluso visión borrosa. Otros síntomas más graves son la fotofobia y hasta los mareos.

Todos estos síntomas vienen provocados por una mala iluminación junto con situaciones del tipo:

  • Sobresfuerzo con la vista en pantallas de ordenador u otros dispositivos.
  • Exposición a pantallas sin protección.
  • Insuficiencia o exceso de luz.
  • Iluminación no adecuada en potencia ni en enfoque.
  • Cambios bruscos de intensidad de luz.
  • Centelleos en la pantalla.
  • Movimientos bruscos de imágenes en la pantalla.

En Ophthalteam tenemos más que comprobado que la iluminación afecta a la vista sobre todo cuando los ojos se ven sometidos a un exceso de luz o a un defecto de la misma que  hace que tengamos que forzar la vista. Independientemente de si la luz es natural o artificial, debemos proteger siempre nuestra vista así evitamos la distracción visual y ceguera momentánea.

Los cambios de luz interior suave a una luz más directa como un exterior soleado, también puede ser muy peligrosos. Este hecho provoca molestias oculares pudiendo llegar a presentar disfunciones en la visión.

¿Cómo podemos proteger nuestros ojos de los cambios diarios de luz?

Una de las principales recomendaciones que te hacemos es que uses lentes adaptativas a la luz ambiente. Estas lentes regulan la entrada de luz en lugares con poca luz o en los que hay demasiada. Son como filtros que protegen nuestra vista porque bloquean un 100% los rayos UV del sol, que son los más perjudiciales para los ojos.

 
 

 

Además de las lentes, puedes sustituir la iluminación de tu casa por lámparas LED en tonalidades claras. El LED es una luz mucho más suave y difusa, que acaba siendo menos dañina para la vista que la luz de bombilla de toda la vida.

También las gafas con cristales antirreflectantes te ayudarán a tener una mejor calidad visual en situaciones de reflejos o cuando conduzcas por ejemplo.

Si vas a trabajar mucho con el ordenador, te aconsejamos que uses pantallas protectoras tanto en pc’s, tablets y móviles porque la absorción de la luz en tu ojos es acumulativa. De esta forma la radiación de luz será mucho menor.

Es importante que cuides de tu vista porque los ojos son unos órganos muy sensibles y es muy fácil que la iluminación acabe afectando tu visión. Al menor síntoma de visión borrosa o trastorno visual, no dudes en contactar con Ophthalteam, somos especialistas en todo tipo de problemas de la visión.