Mitos sobre la cirugía refractiva

Cada vez son más las personas que buscan poder ver bien desde cualquier distancia sin echar mano de gafas ni lentillas. Son numerosos los pacientes con problemas de refracción (miopía, hipermetropía y astigmatismo) que han acudido a nuestra clínica. Porque saben que, cuando se trata de salud visual, hay que apostar por especialistas en cirugía refractiva en Madrid solventes y de acreditada experiencia. En este post queremos desmontar algunos mitos sobre la cirugía refractiva que todavía podemos encontrar. 

1. Es una intervención muy molesta y dolorosa

Algo que no es cierto. Las operaciones de cirugía refractiva son rápidas, indoloras, con anestesia local y sin ingreso hospitalario. Normalmente se realizan con láser, por lo que es una operación mínimamente invasiva que no produce casi molestias ni dolor. Lo único, y no en todos los casos, es que puede haber cierto enrojecimiento y sensación de arenilla en las horas siguientes a la intervención.

2. El postoperatorio es largo y complicado

En la mayoría de los casos, el paciente se recupera a las 24 o 48 horas de la operación y puede, poco a poco, retomar su rutina. Los cuidados postoperatorios, salvo que existan complicaciones poco frecuentes, se circunscriben a una serie de medidas higiénicas y colirios. También se deben omitir esfuerzos y actividades deportivas de riesgo para evitar traumatismos oculares durante las semanas siguientes a la intervención.

3. La edad para poder operarse es de 25 a 50 años

El único condicionante para someterse a una cirugía refractiva es que el defecto se haya estabilizado, que no haya aumento de las dioptrías. Por regla general, la miopía y el resto de defectos refractivos suelen aumentar durante el crecimiento y luego se estancan. Los 18 años suele ser la edad a partir de la cual ya es posible operarse en Ophthalteam.

Por otro lado, las personas de más de 50 años también pueden operarse sin problema, siempre que no presenten otras patologías oculares como cataratas o problemas de retina. Por eso es tan importante el estudio previo.

4. Es habitual que provoque efectos secundarios

Nuestras operaciones de cirugía ocular en Madrid son realizada por profesionales experimentados y utilizando las últimas tecnologías (Lasik, Intralase o PRK) no suele provocar efectos secundarios. Es indispensable, eso sí, realizar pruebas previas para comprobar la idoneidad del paciente. Se hará durante una primera consulta preoperatoria.

5. No corrige el astigmatismo

Algo completamente falso. Los láseres de última generación permiten solventar la mayor parte de los astigmatismos, eliminando irregularidades en la córnea que provocan una mala visión desde cualquier distancia.

6. Es una operación cara

En la actualidad la cirugía refractiva utiliza técnicas que son asequibles para casi todos los bolsillos. Además, es una inversión a largo plazo, con el evidente ahorro en gafas, cristales y lentes de contacto. De hecho, el precio de la intervención depende de varios factores: curvatura ocular, espesor corneal, longitud axial, profundidad de cámara anterior, problema refractivo, número de dioptrías… Cada paciente precisa de un tratamiento personalizado.

Durante la primera consulta preoperatoria en nuestra clínica de oftalmología en Madrid comprobaremos que el paciente cumple todos los requisitos: 

  • Ser mayor de 18 años. 
  • Tener la graduación estable. 
  • Disfrutar de una buena salud ocular.

Después, el equipo médico de Ophthalteam realizará una serie de pruebas oftalmológicas y optométricas para cerciorarse de que es un candidato óptimo para la intervención de cirugía refractiva láser. Da igual que se vaya a usar la técnica Lasik o las Técnicas de Superficie (PRK/Lasik).  En todo caso el análisis previo es básico.  Es una técnica ya muy consolidada que supone una interesante inversión a largo plazo para mejorar en calidad de vida.  Solo tienes que pedir tu cita online.

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