OPTOMETRÍA CLÍNICA

Le corresponde al departamento de optometría clínica de Ophthalteam y su Oftalmólogo en Madrid la primera evaluación de la refracción de cada paciente como paso previo a otro tipo de exploraciones oftalmológicas. Ello aporta una serie de datos importantísimos al oftalmólogo que una vez evaluados por él, valora si la refracción está condicionada por alguna patología o no, continuando con el resto de exploraciones, teniendo en cuenta el motivo de solicitud de la consulta del paciente, por ejemplo ojos hinchados y párpado inflamado, pero sin descuidar en las exploraciones que realice la detección de cualquier patología ocular que pudiera pasar inadvertida.

Una vez terminada la exploración oftalmológica, y en cualquier caso, la evaluación de la refracción nos indicará si el paciente precisa de una determinada corrección óptica, y si ya la tuviera anteriormente, si hay que modificarla ó no, prescribiendo la graduación correspondiente para gafa ó lente de contacto.

Además de la primera evaluación de la refracción que realizamos en nuestra clínica de oftalmología en Madrid, los optometristas de Ophthalteam colaboran con el oftalmólogo en la realización de diferentes pruebas para mayor agilidad de la atención a los pacientes y participan junto a éste en la elección de determinadas terapias para la mejora de la calidad visual en pacientes con determinadas afecciones oculares, indicando determinadas ayudas que faciliten la mejor visión en cada caso.

En base a lo anterior, cuando en Ophthalteam se detectan déficits visuales que no se pueden corregir con tratamientos farmacológicos, ni quirúrgicos, ni con ayudas ópticas, cómo la aparición de un tic nervioso en el ojo, que proporcinen una visión satisfactoria, se procede a indicar otro tipo de ayudas para la baja visión siendo el optometrista el encargado de la elección del tipo de ayuda específica, en función de la situación visual del paciente, que consiga optimizar la visión residual que aún tiene, para mejorar su calidad de vida y su independencia.

Para que la visión sea considerada baja, debe ser igual o inferior al 30% de visión y el campo visual igual o menor a 20 grados. Esta pérdida de la agudeza visual hacen que sea imposible llevar a cabo actividades tan cotidianas como ver la televisión o cocinar.

Nuestro optometrista en Madrid en estos casos, no solo indicará qué tipo de ayuda óptica y terapia visual es la adecuada en cada caso, sino la forma de aprovechar al máximo su resto visual con el que aún cuentan.

Una vez terminada la exploración oftalmológica, y en cualquier caso, la evaluación de la refracción realizada por nuestro Oftalmólogo en Madrid nos indicará si el paciente precisa de una determinada corrección óptica, y si ya la tuviera anteriormente, si hay que modificarla ó no, prescribiendo la graduación correspondiente para gafa ó lente de contacto.

Además de la primera evaluación de la refracción, los optometristas de Ophthalteam colaboran con el oftalmólogo en la realización de diferentes pruebas para mayor agilidad de la atención a los pacientes y participan junto a éste en la elección de determinadas terapias para la mejora de la calidad visual en pacientes con determinadas afecciones oculares, indicando determinadas ayudas que faciliten la mejor visión en cada caso.

En base a lo anterior, cuando en Ophthalteam se detectan déficits visuales que no se pueden corregir con tratamientos farmacológicos, ni quirúrgicos, ni con ayudas ópticas, como un tic nervioso en el ojo, que proporcinen una visión satisfactoria, se procede a indicar otro tipo de ayudas para la baja visión siendo el optometrista el encargado de la elección del tipo de ayuda específica, en función de la situación visual del paciente, que consiga optimizar la visión residual que aún tiene, para mejorar su calidad de vida y su independencia.

Para que la visión sea considerada baja, debe ser igual o inferior al 30% de visión y el campo visual igual o menor a 20 grados. Esta pérdida de la agudeza visual hacen que sea imposible llevar a cabo actividades tan cotidianas como ver la televisión o cocinar.

El optometrista en estos casos, no solo indicará qué tipo de ayuda óptica es la adecuada en cada caso, sino la forma de aprovechar al máximo su resto visual con el que aún cuentan.

Ayudas ópticas

Se trata de lentes especialmente diseñadas para producir una magnificación de las imágenes (efecto lupa), sacándole el máximo provecho a la visión residual. El aprendizaje para usarla este tipo de ayuda es clave, ya que se trata de un proceso progresivo al que deben adaptarse.

Ayudas no ópticas

Engloba toda una serie de objetos que facilitan la visión de este tipo de pacientes, como los filtros de colores que evitan que progrese la degeneración macular y que se produzcan deslumbramientos, o lupas electrónicas que ayudan a mejorar la lectura al aumentar los textos hasta 60 veces y que puedes encontrar en nuestra clínica oftalmológica en Madrid.

Ayudas ópticas

Se trata de lentes especialmente diseñadas para producir una magnificación de las imágenes (efecto lupa), sacándole el máximo provecho a la visión residual. El aprendizaje para usarla este tipo de ayuda es clave, ya que se trata de un proceso progresivo al que deben adaptarse.

Ayudas no ópticas

Engloba toda una serie de objetos que facilitan la visión de este tipo de pacientes, como los filtros de colores que evitan que progrese la degeneración macular y que se produzcan deslumbramientos, o lupas electrónicas que ayudan a mejorar la lectura al aumentar los textos hasta 60 veces y que puedes encontrar en nuestra clínica oftalmológica en Madrid.

Se trata de tratamientos personalizados desarrollados por nuestro equipo multidisciplinar y que, por tanto, están adaptados a cada uno de nuestros pacientes.

Se trata de tratamientos personalizados desarrollados por nuestro equipo multidisciplinar y que, por tanto, están adaptados a cada uno de nuestros pacientes.