¿Notas que los ojos se te irritan cuando vas a la piscina? Aunque en invierno practiques la natación de forma regular, quizás experimentas mayor enrojecimiento al frecuentar las piscinas en verano.

 

El cloro juega un papel importante en estas molestias ocasionadas por el agua de la piscina, pero también hay otros componentes que entran en la ecuación y que no son tan comentados.

 

En Ophthalteam te explicamos cómo afecta el cloro a nuestros ojos y qué factores influyen en el enrojecimiento y la conjuntivitis.

 

 

El cloro, la cloramina y la conjuntivitis

 

La función del cloro es mantener limpia el agua de la piscina. Al ser un elemento químico con propiedades antisépticas y desinfectantes puede irritar las mucosas oculares, la piel y las vías respiratorias si no se miden las cantidades adecuadas.

 

No obstante, hay un dato interesante que no es tan conocido. Y es que cuando el cloro entra en contacto con fluidos corporales de los bañistas, como la saliva o la orina, se produce una reacción química denominada cloramina que puede provocar conjuntivitis.

 

Los síntomas de la conjuntivitis incluyen la irritación ocular, quemazón, escozor, picor e inflamación de los párpados.

 

Si quieres cuidar la salud de tus ojos en verano y evitar las molestias derivadas de los chapuzones en la piscina, te interesan los siguientes consejos.

 

 

 

Consejos para proteger nuestros ojos en la piscina

 

Uso de gafas acuáticas

Las gafas acuáticas protegen nuestros ojos de las posibles irritaciones provocadas por el cloro y otros elementos contaminantes que proceden de los propios bañistas, tal y como señalábamos anteriormente. El uso de este accesorio es sobre todo recomendable cuando se van a practicar inmersiones prolongadas, ya que evitará el contacto del agua con los ojos.

 

Uso de gafas de sol

Protege tus ojos de las radiaciones ultravioletas con gafas de calidad y homologadas, en las que debes tener en cuenta el nivel de protección y la categoría del filtro.

 

Evita las lentes de contacto

El uso de lentes de contacto conlleva el riesgo de contraer infecciones, por lo que deben evitarse tanto en piscinas como en las inmersiones realizadas en el mar. Si practicas submarinismo de forma regular lo más aconsejable es que dispongas de tu propio equipo graduado.

 

Precaución tras intervenciones oculares

Las operaciones oculares para corregir defectos refractivos nos liberan del uso de gafas y lentillas con rapidez. Tan solo hay que tomar medidas sencillas durante tres semanas, como evitar las inmersiones de forma preventiva.

 

 

 

Consejos prácticos en la piscina

 

Otros hábitos higiénicos recomendables consisten en:

 

  • Ducharse antes y después de darnos un chapuzón en la piscina para evitar que los protectores solares, los desodorantes y cualquier producto cosmético entre en contacto con el agua y reaccione con el cloro originando las cloraminas.

 

  • Utilizar el gorro de baño aunque nos resulte molesto.

 

 

 

En verano recuerda proteger tus ojos ante el sol y el agua de la piscina o el mar. Si las molestias en los ojos persisten, acude a un especialista que pautará el tratamiento más indicado para ti.

 

En Ophthalteam cuidamos de tus ojos todo el año ofreciéndote atención integral para tu vista.