Prestaciones de las lentes intraoculares ICL

Como expertos en el tratamiento de la miopía en Madrid queremos dedicar este nuevo post a hablar de las lentes intraoculares ICL. Porque, como seguro que sabes, para corregir este defecto refractivo el láser no es la única alternativa. 

Hace años, en el campo de la cirugía oftalmológica predominaba el láser para corregir las dioptrías. Poco a poco fueron apareciendo y popularizándose otras técnicas como la que aquí nos ocupa. Se trata de las lentes ICL (Implantable Collamer Lens), es decir, la implantación de lentes intraoculares de cámara posterior por delante del cristalino. Se pueden usar para tratar diversos problemas visuales como los defectos refractivos (miopía, hipermetropía o astigmatismo), la presbicia (vista cansada) y las cataratas. 

Cuándo recurrir a esta técnica

Esta técnica es sencilla, rápida, indolora y tiene unos resultados excelentes. Es la más recomendable para miopías moderadas y altas (desde seis o siete dioptrías), siempre y cuando la exploración previa así lo recomiende. Se puede usar en personas que presenten miopía y algo de hipermetropía. Eso sí, han de ser pacientes sin ningún tipo de anomalía en la vista.

Una de las grandes ventajas de esta técnica es que no modifica la estructura del ojo como sí pasa en el caso de la cirugía con láser, que trabaja sobre la córnea. La lente ICL, en cambio, consiste en introducir una lente fáquica entre el cristalino y el iris. Es por eso una técnica menos invasiva. De hecho, se usa un material que emula los rasgos de las lentes naturales. 

En comparación con la cirugía con láser, las lentes intraoculares ICL ofrecen mejores prestaciones para tratar miopías más severas (de hasta 20 dioptrías). Es como decimos, un procedimiento sencillo, rápido y reversible. Si se presenta alguna complicación o rechazo en el paciente, se puede retirar la lente sin alterar la estructura básica del ojo. Además, estas lentes no pierden efectividad con el paso de los años. Menos del 1% de los pacientes presentan daños en el cristalino y a veces un leve aumento de la presión en el ojo. Algo que se puede solventar con intervenciones quirúrgicas o con la administración de determinados medicamentos.

No producen molestias, en parte, gracias a su flexibilidad. Aunque es un elemento ajeno al cuerpo, las lentes intraoculares están fabricadas en un material que no ocasiona rechazo del organismo. Hace años las lentes eran demasiado duras y había que practicar una incisión mayor durante la cirugía. Hoy esto se ha resuelto con lentillas intraoculares de última generación, cuya flexibilidad y delgadez permiten introducirlas plegadas a través de una incisión mínima en la zona ocular.

lente intraocular faquica 637x461 Prestaciones de las lentes intraoculares ICLDe todos modos, para evitar problemas hay que ir siempre a una clínica acreditada como Ophthalteam con todo el equipamiento en perfecto estado y personal especializado. 

Las lentes intraoculares ICL están contraindicadas para personas que sufran de uveítis, es decir, inflamación intraocular de la úvea. Tampoco se pueden someter a esta intervención las que tengan una cámara posterior del ojo muy estrecha porque no habría suficiente espacio para la lente.

Tipos de lentes intraoculares

  1. Lentes fáquicas: para corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo  (lentes intraoculares tóricas) en pacientes jóvenes. Se conserva el cristalino natural del ojo.
  2. Lentes intraoculares pseudofáquicas: para corregir cataratas y presbicia a partir de los 40-45 años. Se sustituye el cristalino.

Con las lentes intraoculares multifocales se pueden corregir problemas refractivos asociados a las cataratas y la presbicia o vista cansada. En una intervención de cataratas, la implantación de lentes intraoculares es la única solución. También en el caso de la presbicia porque previene la aparición de cataratas. Sin embargo, para corregir un problema refractivo, la primera opción es la cirugía láser, procedimiento más sencillo que la cirugía intraocular.

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