PRK o Lásik, ¿cuál es mejor para corregir la miopía?

La miopía es un problema de la refracción, donde la imagen se forma delante de la retina. El resultado es que la persona percibe claramente los objetos cercanos, pero borrosos los objetos que se encuentran a cierta distancia. Por lo general distinguimos entre miopía simple, cuando son menos de 6 dioptrías, y miopía magna cuando supera las 6 dioptrías producidas por una enlongación excesiva del ojo.

 

La miopía no puede ser considerada una enfermedad siempre que no se supere una determinada graduación. Sus síntomas pueden presentarse desde la infancia e ir aumentando con el paso del tiempo, tendiendo a estabilizarse en la edad adulta (alrededor de los 21 años). Vamos a poder corregirla por medio de gafas, lentes de contacto o técnicas quirúrgicas. Debe ser el oftalmólogo el que determine que técnica para corregir la miopía va a ser más adecuada en cada caso, ya que depende de las particularidades de cada uno.

 

Cirugía refractiva mediante PRK

Es una técnica de ablación corneal superficial mediante láser que lleva empleándose desde el año 95.

La intervención consiste en aplicar impactos de láser sobre el espesor corneal para corregirlo, tras retirar previamente el epitelio corneal.  Va a permitir el tratamiento de miopías de hasta 6 dioptrías y astigmatismo de hasta 3, ya que solo se elimina entre un 5 y un 10% del grosor corneal.

Este tipo de cirugía se recomienda en pacientes que realicen deportes de riesgo (escalada, rugby) o con profesiones como militares o bomberos. Ya que un traumatismo ocular (un golpe en la cabeza) puede dañar la lámina corneal. 

 

Cirugía refractiva mediante Lásik

La precisión del láser permite tallar la córnea para adecuar su curvatura, eliminando el tejido corneal necesario para modificar la refracción ocular, y conseguir el correcto enfoque de la imagen en la retina. Previamente, se levanta una fina capa de tejido corneal que luego se recoloca sin necesidad de puntos. Es apropiada para miopías hasta 10 dioptrías e hipermetropias hasta 5 dioptrías (con o sin astigmatismo).

 
Operación de estética ocular
 

¿PRK o Lásik?

En primer lugar, lo más aconsejable es dejarnos guiar por nuestro oftalmólogo, una vez nuestro caso particular sea analizado. En caso de poder optar por ambas cirugías, la decisión debe depender del consejo de los profesionales y de nuestro propio criterio.

El Lásik es el  procedimiento quirúrgico de elección para la mayoría de los efectos refractivos. Está contraindicado en casos de profesiones o deportes de riesgo, en córneas finas y en córneas irregulares, donde se aconsejará la PRK. Es una cirugía muy eficaz y cuya fase de recuperación es muy corta. La visión se recupera de forma rápida y no existen molestias significativas  para el paciente.

La lámian corneal es recolocada, por lo que será más sensible a los golpes. Esto significa que frente al Lásik, la técnica PRK es más estable.

La desventaja de la PRK es que la recuperación postoperatoria es más lenta, ya que el epitelio (la piel superficial de la cornea que quitamos) tiene que volver a crecer. El paciente deberá pedir la baja de al menos una semana para su recuperación. Se tardará entre 7 y 10 días en lograr una buen agudeza visual y un tratamiento médico durante los 3-5 primeros meses. Durante los primeros días, el paciente va a sentir molestias en los ojos (hay que tener en cuenta que depende de la persona, y del umbral del dolor de cada uno. Hay pacientes que hablan de “molestias” y hay pacientes que hablan de “dolor”).

En conclusión, en caso de tener la suerte de poder optar a ambos tipos de miopía tener en cuenta todos los pros y contras. Podemos decir que la elección del Lásik es más moderna, y la de la PRK más conservadora, aunque ambas se asimilan en eficacia.

 

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