¿Qué es y cómo se trata la queratoconjuntivitis?

Una de las patologías a las que podemos enfrentarnos en nuestra clínica de oftalmología de Madrid es la queratoconjuntivitis. Se trata de una infección ocular que afecta a la conjuntiva (tejido transparente que recubre el interior de los párpados) y a la córnea (la membrana transparente y abombada que está delante del iris). Se presenta en los dos ojos y puede ser de varios tipos. Los vemos en las siguientes líneas además de los distintos tratamientos por los que se puede optar. 

A pesar de que puede haber diversos tipos de queratoconjuntivitis, los síntomas son siempre los mismos: 

  • Lagrimeo abundante.
  • Secreciones de la conjuntiva y legañas.
  • Enrojecimiento intenso.
  • Sensación de tener arenilla dentro del párpado.
  • Fotofobia (sensibilidad a la luz).

Varios tipos de queratoconjuntivitis

Una de las más frecuentes, sobre todo en niños, es la queratoconjuntivitis vernal. Es más habitual en las épocas del año con temperaturas elevadas. De hecho, se la llama “vernal” por la primavera, una de las estaciones en las que esta afección tiene mayor incidencia.

A diferencia de la alérgica,  el origen de la vernal es desconocido. Los síntomas, eso sí, son los mismos: enrojecimiento, picor, lagrimeo y fotofobia, también síntomas de la queratitis. Lo que ocurre es que, en el caso de la vernal, estos son mucho más intensos. Además, en el interior del párpado aparecen unas molestas placas rojizas llamadas papilas gigantes

En la queratoconjuntivitis vernal la córnea se ve afectada en más o menos la mitad de los casos y puede restar agudeza visual. Afecta sobre todo a personas de entre 4 y 13 años y más a los niños que a las niñas. Suele mejorar a partir de la adolescencia.

Por su parte, la queratoconjuntivitis epidémica se debe generalmente al adenovirus, virus muy contagioso a través de las secreciones oculares de las personas afectadas. Suele aparecer primero en un ojo y después contagiarse al otro. Es más común en invierno y en unos 7-14 días suele desaparecer. 

La queratoconjuntivitis atópica, relacionada con las respuestas inmuno-alérgicas del organismo, es más frecuente en personas que tienen rinitis, asma y eccemas atópicos. Es más frecuente en adultos y sus síntomas más representativos son la hinchazón y el enrojecimiento de la conjuntiva. Suele empeorar en invierno y, en algunos casos, puede provocar una inflamación muy grave y la cicatrización de tejidos oculares con importantes secuelas. 

En cuanto a la queratoconjuntivitis seca, su principal síntoma es una importante sequedad ocular, consecuencia de la escasa producción de lágrimas por parte del ojo. Suele aparecer en la menopausia y en los pacientes con ciertas enfermedades como lupus, artritis reumatoide o Parkinson. Los síntomas se acrecientan con el calor y mejoran considerablemente con el frío, la lluvia y la humedad.

El tratamiento de la queratoconjuntivitis 

Cualquier médico oftalmólogo en Madrid como los que integran la plantilla de nuestra clínica nos dirá que no es sencillo que las queratoconjuntivitis respondan bien al tratamiento. Sobre todo, la vernal y la atópica. 

Tras determinar el tipo de afección al que nos enfrentamos y la intensidad de los síntomas habrá que concretar la solución más recomendable. Las opciones de tratamiento que solemos ofrecer en Ophthalteam son:

  • Lágrimas artificiales o solución salina.
  • Antihistamínicos aplicados en forma de colirio u orales (en la queratoconjuntivitis con un componente alérgico).
  • Colirios antiinflamatorios (alivian el dolor y el ardor y reducen la congestión).
  • Esteroides (solo para los casos más serios de la vernal y la atópica).

Además de estas alternativas de tratamiento, hay que interiorizar una serie de medidas como la limpieza frecuente de las secreciones o el uso de compresas frías que alivien el picor. Por descontado, hay que evitar factores externos que puedan empeorar los síntomas como el humo del tabaco, la radiación solar directa o la sequedad ambiental.

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