Antes de hablar sobre la presión ocular, de sus causas y de cómo vigilarla, has de tener en cuenta que no debes confundirla con la presión arterial alta.

 

La tensión ocular o presión intraocular (PIO) es un concepto asociado al ojo y está relacionado con el desarrollo del glaucoma.

 

En Ophthalteam te explicamos en qué consiste la presión ocular alta y cómo puedes combatirla.

 

 

¿Qué es la presión intraocular?

 

El ojo carece de una estructura sólida en el interior, por lo que necesita una presión intraocular adecuada para mantener su forma esférica.

 

En este papel interviene el humor acuoso, un líquido presente en el interior del ojo y cuyo equilibrio influye en la presión intraocular. Es decir, si no existe un equilibrio entre la producción y eliminación de este líquido, el humor acuoso aumenta originando una presión ocular alta.

 

 

¿Cómo se mide la presión intraocular?

 

Se mide con un tonómetro que emite una corriente de aire dirigida a la córnea para medir su resistencia.

 

Los niveles de normalidad se establecen entre los 11 -21 mmHg, y será tu oftalmólogo quien los determine, porque debes recordar que no tiene ninguna relación con la presión arterial.

 

 

Riesgos de la presión ocular alta

 

El principal riesgo de tensión ocular alta es el glaucoma. Una presión elevada daña de forma paulatina el nervio óptico del ojo con el riesgo de desarrollar esta patología ocular.

 

De hecho, se estima que gran parte de los casos de glaucoma derivan de una tensión ocular alta mantenida en el tiempo y que no ha recibido tratamiento por pasar inadvertida.

 

Entre el grupo de riesgo se encuentran quienes tienen una presión intraocular alta y, además, reúnen antecedentes familiares de glaucoma, diabetes, miopía elevada o su edad es superior a los 50 años.

 

El glaucoma no suele presentar síntomas en la fase inicial, sino cuando la patología ha avanzado. Entre ellos se encuentran:

 

  • Ojos sensibles a la luz o deslumbramientos.

 

  • Enrojecimiento de los ojos y visión borrosa

 

  • Dolor de ojos y de cabeza.

 

  • Dificultad para ver en la oscuridad o en condiciones de poca luz.

 

  • Reducción del campo visual periférico.

 

  • Pérdida gradual de la visión.

 

 

¿Cómo puedes prevenirla?

 

La prevención es fundamental, por lo que se aconsejan revisiones oculares anuales a partir de los 45 o 50 años.

 

Para prevenir esta situación también puedes poner de tu parte incorporando a tu vida hábitos saludables como la práctica de ejercicio físico según tus necesidades, no fumar ni tomar alcohol en exceso.

 

Evita la sal, el azúcar y las harinas refinadas y consume más frutas y verduras ricas en vitamina C, B1, el caroteno (pre-vitamina A). En este artículo te explicamos cuáles son los alimentos que te ayudan a mantener sana tu vista.

 

 

Tratamientos de la presión ocular alta

 

Las revisiones anuales son fundamentales para controlar la presión intraocular y para detectar su origen. Dependiendo del caso, el oftalmólogo pautará colirios o medicamentos orales.

 

 

 

La prevención es la clave de una buena salud ocular y se basa en la incorporación de hábitos saludables de alimentación y de vida, además de las revisiones periódicas que ayudan a detectar futuros problemas de visión.

 

En Ophthalteam te ofrecemos atención integral para tus ojos. De cara al año que viene te aconsejamos que planifiques las revisiones de la vista de toda la familia y te deseamos felices fiestas.