¿A qué se debe el color de nuestros ojos?

El color de los ojos es un rasgo genético determinado por la cantidad y la distribución de la melanina. Existe una relación entre el color de los ojos y diversos riesgos de padecer ciertas enfermedades.

Relación del color de los ojos y enfermedades

Son tres los elementos que intervienen en el color de los ojos: la melanina del epitelio del iris, la melanina de la parte anterior del iris y la densidad del estroma del iris. También actúa el pigmento del lipocromo.

La variación del color de ojos, se produce por el pigmento de la parte anterior del iris y de la luz que absorbe el estroma según su densidad. Hay dos tipos de melanina, la eumelanina y la femelanina. A excepción de las condiciones anómalas, el pigmento del epitelio del iris siempre es eumelanina.

El color de los ojos, nos puede indicar si una persona tiene más o menos riesgo de padecer una enfermedad grave de la piel.

Un estudio de la Universidad de Colorado, demuestra que las personas con ojos azules son menos propensas a padecer vitíligo. Mientras que las personas con los ojos marrones, pueden tener menos probabilidad de padecer melanoma.
La primera es una enfermedad autoinmune de la piel y la segunda es el tipo más peligroso de cáncer de piel. Se trata de dos alteraciones que genéticamente son opuestas, por lo que las variaciones genéteicas que aumentan las probabilidades de tener vitiligo, disminuyen la probabilidad de tener un melanoma. En vitíligo también están en mayor riesgo de padecer estas mismas enfermedades, incluso si no tienen vitíligo.

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El color de los ojos y las anomalías

Heterocromía: es cuando ambos los ojos tienen colores distintos, en este caso sería una heterocomía completa. Si un solo iris presenta zonas de colores notoriamente diferenciadas, entonces es heterocromia parcial. Es muy poco frecuente y puede estar relacionada con enfermedades como la Neurofibromatosis o el Síndorme de Waardenburg.

Aniridia: los ojos presentan un color negro por haber una ausencia del iris. Se trata de una anomalía genética del cromosoma que se encarga del desarrollo del globo ocular. Las personas con aniridia tienen una baja visión y sensibilidad a la luz pudiendo llegar a desarrollar cataratas, glaucoma, nistagmo, hipoplasia macular y foveal, y opacificación corneal.

Albinismo: es una condición genética cuya principal característica es la ausencia de melanina. Esta falta de melanina se puede dar en ojos, piel y pelo.

El albinismo oculocutáneo tiene diferentes grados, así los casos más leves se manifiestan con ojos azules o grises porque hay una pequeña cantidad de melanina en el iris que bloquea la luz.

En casos severos, no existe la melanina en el iris por lo que la luz entra en el ojo también a través de ella y no por medio de la pupila como en los ojos normales. El resultado es el reflejo de la hemoglobina de los vasos sanguíneos de la retina, provocando ojos de color violeta o rojos. Las personas con esta anomalía pueden padecer fotofobia, nistagmo, estrabismo, miopía y astigmatismo.

Anillo de Kayser-Fleisher: se trata de un depósito de cobre en la zona periférica de la córnea de color dorado-verdoso. Es uno de los síntomas más característicos de la enfermedad de Wilson o degeneración hepaticolenticular.

Es una enfermedad hereditaria poco frecuente que produce la acumulación de cobre en los tejidos. El anillo se muestra en alrededor del 90% de los casos de personas afectadas por esta enfermedad.

 

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