El trasplante de córnea, también llamado queratoplastia, es la sustitución del tejido corneal cuando se ha vuelto opaco y esta es la única forma de recuperar su transparencia.

 

¿Cuáles son las causas para llevar a cabo un trasplante de córnea?

Hoy en día, la queratoplastia está muy avanzada y ya no es necesario sustituir la córnea entera, sino solo la parte opacificada que lo requiera.

Cuando la totalidad de la córnea es remplazada, hablamos de penetrante. Si se sustituye únicamente aquellas capas que están afectadas, entonces es lamelar o selectiva. En este último caso y según la ubicación, se realizara un trasplante de córnea posterior donde se sustituyen solo la capa interna(lesión en el endotelio) o trasplante de córnea anterior donde se sustituyen las dos capas anteriores (lesión en el estroma).

Si la capa afectada es el epitelio, entonces debe llevarse a cabo un trasplante de células corneales madre.

 

Si la visión no se puede corregir de forma satisfactoria con gafas, lentes de contacto o con cualquier otro tipo de intervención, es cuando nos decidiremos por realizar un trasplante de córnea.

Los motivos por lo que se puede llegar a no tener una transparencia del ojo pueden ser desde un traumatismo hasta una degeneración corneal.

Un trasplante de córnea se realiza para mantener la transparencia y regularidad corneal. Está indicada sobretodo para pacientes que tengan dañado el grosor de la córnea o alguna de sus capas. La principal razón de estas irregularidades, son los accidentes o patologías como el queratocono. 

La visión a través de una opacidad corneal, es como ver a través de un vidrio que no permite ver las formas definidas.

A la hora de realizar este tipo de intervención, pueden ser tratados a la vez problemas como las cataratas, una reconstrucción ocular del ojo o el recambio de una lente.

Los riesgos de someterse a este tipo de cirugía, son similares a los derivados de cualquier intervención, aunque el riesgo de rechazo es mucho menos que en el trasplante de cualquier otro tejido, y se ha reducido gracias a las técnicas selectivas.
 

¿Cómo se realiza?

Este tipo de cirugía normalmente se realiza con anestesia local y sin necesidad de ingresar al paciente.

Se trata de retirar la parte de la córnea opacificada y sustituirla por la parte correspondiente de córnea sana de un donante. La implantación se realiza por medio se sutura.

El tratamiento postoperatorio va a requerir de la utilización de antinflamatorios y antibióticos, como en cualquier otra cirugía, pero siempre con un control estricto y teniendo en cuenta que existe el riesgo de rechazo por parte del paciente al tratarse del tejido implantado de otra persona. Es muy importante dicho control por parte de los profesionales  y la colaboración por parte del paciente para detectar de la forma más precoz posible cualquier tipo de problema.

La recuperación de la vista es bastante rápida, ya que desde el principio se nota una gran mejoría. Sí que es cierto que no se va a poder garantizar con seguridad hasta que las suturas no sean retiradas para poder hacer una valoración exacta. Es frecuente que tras un año aproximado de este tipo de cirugía, el paciente precise de algún tipo de corrección óptica mediante lentes, gafas o cirugía refractiva.