Tensión ocular: por qué es tan importante controlarla

Todos estamos acostumbrados a llevar un control de nuestra tensión arterial. Sabemos lo importante que es para nuestra salud y lo peligroso que es que alcance niveles altos. Sin embargo, no todo el mundo es consciente que se debe hacer un seguimiento similar con la tensión ocular.

 

¿Qué es la tensión ocular?

Para concienciarnos de la importancia de controlarla, antes debemos saber lo que es. La tensión ocular o presión intraocular (PIO) es la fuerza que los líquidos que se encuentran dentro de nuestro globo ocular ejerce sobre el resto de estructuras para que este mantenga su forma correcta. Es decir, nuestros ojos son redondos porque en su interior existe una tensión adecuada.

Además, el humor acuoso que se encuentra dentro de nuestro globo ocular cumple otra función de vital importancia para la visión. Transporta oxígeno y nutrientes a aquellas partes que no están conectada con el riego sanguíneo: el cristalino y la córnea.

Para cumplir correctamente con estas dos funciones, los líquidos intraoculares deben encontrarse dentro de ciertos niveles y en una determina cantidad. Porque solo de esa forma pueden ejercer la presión correcta.

 

¿Cómo se mide la presión ocular?

Igual que ocurre con la tensión arterial, la ocular tiene un rango dentro del cual se considera que está dentro de los niveles normales. La unidad de medida que se utiliza son mililitros de mercurio (mmHg), que deben estar entre 10 y 20 mmHg, no superando los 21 pues se consideraría hipertensión ocular.

La medición de la presión ocular se realiza durante las revisiones oftalmológicas. Utilizando un tonómetro, se aplican breves corrientes de aire directas a la córnea. De esta manera, se comprueba la resistencia que tiene la córnea a la hora de deformarse. Es un procedimiento muy común y totalmente indoloro.

 

Problemas provocados por una inadecuada tensión ocular

La tensión ocular no siempre está en los mismos niveles y, de la misma manera que ocurre con la arterial, incluso a lo largo del día puede tener niveles diferentes. Es completamente normal. Los problemas aparecen cuando esto sucede de manera prolongada en el tiempo, ya que puede provocar daños serios que pueden desembocar en la pérdida de la visión. De ahí la importancia de hacer un seguimiento de ella.

La presión de los líquidos intraoculares está directamente relacionada con los daños que se producen en el nervio óptico. Por eso, una de las enfermedades oculares más graves en los que desembocan es el glaucoma. Esta patología hace que se pierda la visión y como la tensión ocular alta no provoca ningún síntoma, es posible que cuando el paciente experimente visión de túnel los daños ocasionados en el nervio óptico sean demasiado graves.

 

Aunque no hay una causa clara y determinante de una tensión ocular inadecuada, hay ciertos factores que pueden contribuir a ello, como la edad, la herencia genética o el tabaquismo. Lo importante es realizar un control periódico de sus niveles para poder ponerle freno. En Ophthalteam somos tu clínica oftalmológica en Madrid de confianza y nos aseguraremos de que tu salud visual siempre está en perfecto estado. Ponte en contacto con nosotros y pide cita.

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