Tipos de conjuntivitis y cómo tratarlas

Una de las enfermedades oculares más comunes es la conjuntivitis. Se produce tanto en niños como en adultos y, aunque no es grave, puede resultar muy molesta.

En general, todo el mundo sabe en qué consiste pero, ¿sabías que existen diferentes tipos de conjuntivitis? Es importante conocer las distintas variedades porque cada una de ellas tiene un tratamiento específico. En el post de hoy vamos a conocerlas todas y haremos un repaso a las claves para curarlas.

 

Conjuntivitis alérgica

Este tipo de conjuntivitis se produce como reacción a cierto tipo de agentes externos a los que el ojo tiene alergia. Los más habituales son el polen y el polvo aunque, igual que ocurre con las alergias a las que estamos acostumbrados, prácticamente cualquier elemento puede ser un desencadenante. Por eso, puede ser estacional o presentarse en diferentes momentos a lo largo del año. Es decir, el paciente la sufrirá cada vez que aquello a lo que es alérgico entre en contacto con sus ojos.

Puede presentarse en un ojo o en los dos y su síntoma principal es el picor. Además, suele ir acompañado de rojez y lagrimeo, así como la sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo. Su tratamiento se realiza a través de gotas cuya composición tiene corticoides. Pueden utilizarse lágrimas artificiales para limpiar el ojo antes de aplicarlas y es importante no frotarse los ojos. Por último, dada su naturaleza, este tipo de conjuntivitis no es contagiosa.

 

Conjuntivitis bacteriana

Este tipo de conjuntivitis es muy contagiosa, por lo que es importante detectarla a tiempo. En este caso, el paciente siente una sensación de ardor en el ojo que está infectado, que además está rojo e hinchado y supura un líquido amarillento espeso. Este es la razón por la que se forman legañas hasta tal punto que resulta difícil abrir el ojo al despertar.

Para este tipo de conjuntivitis, al tratarse de una infección de la capa exterior del ojo, el tratamiento se realiza mediante gotas que contienen antibiótico. Si se sigue la prescripción médica, tras 7 días desaparecerá la infección. Igual que ocurría en el caso anterior, pueden utilizarse lágrima artificial para limpiar el interior del ojo. También puede eliminarse la costra creada por la supuración con agua tibia, sin frotar ni ejercer presión.

 

Conjuntivitis vírica

El último tipo de conjuntivitis es muy común y muy contagiosa. Se produce por un virus que afecta a la capa externa del ojo, generalmente por un resfriado. Por eso no es necesario que exista el contacto directo para que se contagie sino que, además, puede transmitirse mediante la tos o un estornudo.

Sus síntomas principales son el enrojecimiento ocular, la hinchazón de los párpados y el lagrimeo. Suelen empezar en un solo y acabar afectando a ambos. Este tipo de conjuntivitis tiene una duración aproximada de una semana y, al igual que ocurre con otros virus como el resfriado, desaparece por sí sola con el paso de los días. Aun así, se pueden aliviar sus síntomas evitando frotarse los ojos y utilizando compresas frías un par de veces al día.

 

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